Queridos hermanos y hermanas en el Dharma,

2009 llega a su fin, dejándonos la certeza de que fue un año maravilloso para nuestra misión. En marzo, recibí la transmisión del Dharma de mi maestro Okumura Roshi, en julio nos dieron el reconocimiento como entidad religiosa, en agosto realicé la ceremonia de Zuise, en noviembre llegó Shotai de la Rosa Sensei y realizó varios eventos en Medellín y otros en Bogotá, incluyendo los dos primeros matrimonios celebrados por la Comunidad. A finales del mismo mes, salió publicado en España el libro "Abrir la mano del pensamiento" de Uchiyama Roshi. A mediados de diciembre, viajo a California para participar en el Ango de la escuela Soto Zen del Japón, como parte de mi proceso como enseñante y, finalmente pudimos enviar la documentación a Brasil para nuestro reconocimiento como templo oficial de la escuela.

Nada de esto hubiera sido posible sin la ayuda de muchas personas de diversos ámbitos que contribuyeron de manera directa a que el Dharma se expandiera y nuevos practicantes se acercaran a la práctica. Todo está interconectado en el Universo; el origen de cada fenómeno es interdependiente y nuestra práctica es en sí misma manifestación de esta realidad. Todo lo que ha surgido perece, por eso el Dharma continua, porque no nace ni decrece, no surge ni termina, es la continuidad de la manifestación de la mente de Buda, la práctica que nunca se detiene.

Quiero dar mi más profundo agradecimiento a quienes hicieron posible que este año el Dharma se manifestara de tantas maneras. El presente es la convergencia de todo nuestro pasado que Todo incluye y en nuestra práctica despertamos a esa realidad. Quiero resaltar el apoyo de quienes llevan luchando codo con codo durante años, el de quienes se han acercado de manera esporádica o fugaz, y aquellos que a pesar de sus limitaciones mantienen el desarrollo de nuestra misión presente. Gracias a todos los que continúan aportando con su práctica las condiciones para que el Dharma florezca como un loto en medio de nuestra sociedad, para el bien de todos los seres.

Con profundo respeto y gratitud por la práctica de cada uno de ustedes, mis mejores deseos para 2010.

En gassho,

 
 
Densho Quintero